Para qué sirven los juegos de cohesión grupal al inicio del entrenamiento
Empezar la sesión con un juego que una al grupo no es perder el tiempo. Ayuda a activar a los jugadores, mejora la convivencia y crea el clima adecuado para aprender.
Los primeros minutos del entrenamiento marcan el tono de toda la sesión. Los niños llegan del colegio, de casa o de otras actividades, con energía distinta y con la cabeza en otro sitio. Empezar con un juego de cohesión grupal ayuda a que se conviertan en un equipo antes de empezar a trabajar.
Qué es un juego de cohesión grupal
Es una actividad, normalmente corta y lúdica, en la que el éxito depende de la colaboración de todo el grupo. Puede llevar balón o no, y lo importante no es la técnica, sino que los jugadores se comuniquen, se ayuden y disfruten juntos.
Para qué sirven
- Activar al grupo. Funcionan como parte del calentamiento: suben las pulsaciones y preparan el cuerpo de forma divertida.
- Conectar con el entrenamiento. Ayudan a que los niños dejen atrás lo que traían y se centren en el fútbol.
- Integrar a todos. El jugador nuevo, el más tímido o el que menos juega en los partidos se siente parte del grupo.
- Mejorar la comunicación. Muchos juegos obligan a hablar, a llamar al compañero por su nombre o a ponerse de acuerdo.
- Crear un buen clima. Un grupo que se ríe junto al principio de la sesión trabaja mejor después.
- Transmitir valores. Respeto, ayuda, aceptación del error y celebración del éxito colectivo.
Algunos ejemplos
- Pases con nombre. En círculo, cada jugador dice el nombre del compañero antes de pasarle el balón. Muy útil al principio de temporada.
- El balón que no cae. Todo el grupo, con las manos o con los pies, intenta mantener el balón en el aire el máximo número de toques.
- Cadena de pillar. Quien es pillado se da la mano con el que pilla y la cadena va creciendo hasta atrapar a todos.
- Retos por equipos. Pequeños desafíos (pasar todos por un aro, completar un circuito de conos, encadenar pases) en los que gana el equipo que mejor colabora.
- Carreras de relevos con balón. Competición sana entre grupos que exige animar y ayudar al compañero.
Cómo aplicarlos bien
- Cortos. Entre 5 y 10 minutos son suficientes.
- Variados. Cambiar de juego cada pocas sesiones mantiene la motivación.
- Con mezcla de grupos. Conviene hacer equipos distintos cada vez para que no siempre jueguen juntos los mismos.
- Con el entrenador implicado. Explicar el objetivo, animar y, de vez en cuando, participar.
- Con un cierre breve. Una frase al terminar («hoy habéis ganado porque os habéis ayudado») refuerza el mensaje.
Especialmente importantes en las primeras categorías
En prebenjamín y benjamín, el componente lúdico y social pesa tanto como el deportivo. Un niño que se siente parte del grupo disfruta más, falta menos a los entrenamientos y aprende mejor. Con el paso de las categorías, estos juegos pueden ir incorporando balón y conceptos de fútbol sin perder su objetivo: unir al equipo.
Antes de ser un buen equipo en el campo, hay que ser un buen grupo fuera de él.
En nuestras secciones de juegos lúdicos y calentamientos encontrarás tareas para empezar los entrenamientos con energía.